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jueves, 12 de agosto de 2010

Reproche- Espido Freire

“Escúchame, no contestas a mis cartas, no respondes a mis llamadas […] Y tú nuevamente has roto tu promesa; de estar a mi lado. No me has valido como amante y no sirves gran cosa como amigo […] Y cada día queda fijado y nuestra memoria por los miles de detalles que distinguenIMGP3993 un aire del otro y la primavera del invierno. Lo único que se me está olvidando es llorar, […] a veces el recuerdo asciende por las venas y me sorprendo al no sentir dolor si no una tranquilidad que me deja cansada y confiada, mecida en dulces alas de pájaro en el agua. […] Me dijeron que en el amor estaba la muerte y la vida, pero me engañaron. Aquello debió ser amor, sin duda, porque se convirtió en mi vida y en mi muerte. Me despertaba y te veía en mi cama y la yo que no era yo, deseaba hacerte sufrir; ahogarte con la almohada, así acabaría todo  […]y la yo en la que me estaba convirtiendo lloraba. Te he querido tanto, tanto, y tu ni siquiera lo has sabido. La primera vez que oí tu voz vi bajar las nubes, la primera vez que toqué tu mano pensé en escapar como el agua hacia el mar. Yo caminé hacia a ti, un ángel que vino de lejos disfrazado de hombre. […] Cuando te vi… solo existías tú, -enciérrame y mátame de hambre-, te suplicaba, -pero no te vayas-, hazme sufrir pero no te vayas. […] Solo existías tú, todos eran tú…” 

Si queréis podéis escucharlo entero en el siguiente link: http://www.goear.com/listen.php?v=f5e3236

martes, 10 de agosto de 2010

Grandes esperanzas

“The unqualified truth is that, I loved her simply because I found her irresistible.Once for all; I know to my sorrow, often and often, if not always, that I loved her against reason, against promise, against peace, against hope, against happiness, against all discouragement that could be. Once for all: I loved her none the less because I knew it, and it had no more influence in restraining me, than if I had devoutly believed her to be human perfection.”


"La verdad sin reservas es que, yo lo amaba, simplemente porque lo encontraba irresistible. De una vez por todas sé a pesar de mi dolor (a menudo y con frecuencia, si no siempre), que lo amaba contra la razón, contra la promesa, contra la paz, contra toda esperanza, contra la felicidad, contra todos los desánimos que pudiera haber. De una vez por todas: yo también lo quería, no obstante, porque yo lo sabía, y no tenía más influencia en contenerme, que si creía devotamente que él fuera la perfección humana. "

Charles Dickens

Great Expectations- Grandes Esperanzas

lunes, 19 de octubre de 2009

Para que tu me oigas, Pablo Neruda.

Últimamente me ha dado por la poesía, hoy me quedo con esta y prometo no poner más en una temporada. Aún me acuerdo de la frase “vamos a hacerlo sonar” (en realidad me acuerdo de todo) y sí, yo también llevo un cascabel.

Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.
Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.

Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.
Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.
Ellas están huyendo de mi guarida oscura.

Todo lo llenas tú, todo lo llenas.
Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.
Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.

El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban.
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.

Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.
Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.

Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.

domingo, 18 de octubre de 2009

Gustavo Adolfo Bécquer

Releyendo las poesías que nos enseñaban en segundo de Bachiller. Sólo pretendía eorlando montalvanencontrar la de la niña de ojos verdes y trenzas doradas, pero conforme iba leyendo no podía parar y al final he acabado leyéndome todas las rimas en menos de media hora. De momento me quedo con estas tres;  la primera porque me hace pensar en algo, la segunda porque se me podría dedicar a mí y la tercera porque a veces me siento así.

LIII

Cuando volvemos las fugaces horas

del pasado a evocar,

temblando brilla en sus pestañas negras

una lágrima pronta a resbalar.

Y al fin resbala y cae como gota

del rocío al pensar

que cual hoy por ayer, por hoy mañana

volveremos los dos a suspirar.

……………………………

XII

Porque son niña, tus ojos

verdes como el mar, te quejas;

verdes los tienen las náyades,

verdes los tuvo Minerva,

y verdes son las pupilas

de las hurís del profeta.

El verde es gala y ornato

del bosque en la primavera;

entre sus siete colores

brillante el Iris lo ostenta.

Las esmeraldas son verdes,

verde el color del que espera,

y las ondas del océano,

y el laurel de los poetas.

Es tu mejilla temprana

rosa de escarcha cubierta

en que el carmín de los pétalos

se ve a través de las perlas

Y, sin embargo,

sé que te quejas,

porque tus ojos

crees que la afean:

pues no lo creas;

que parecen tus pupilas,

húmedas, verdes e inquietas,

tempranas hojas de almendro,

que al soplo del aire tiemblan.

Es tu boca de rubíes

purpúrea granada abierta,

que en el estío convida

a apagar la sed en ella.

Y, sin embargo,

sé que te quejas,

porque tus ojos

crees que la afean:

pues, no lo creas

que parecen, si enojada

tus pupilas centellean,

las olas del mar que rompen

en las cantábricas peñas.

Es tu frente que corona

crespo el oro en ancha trenza,

nevada cumbre en que el día

su postrera luz refleja.

Y, sin embargo,

sé que te quejas,

porque tus ojos

crees que la afean:

pues, no lo creas

Que, entre las rubias pestañas,

junto a las sienes, semejan

broches de esmeralda y oro,

que un blanco armiño sujetan.

…………………………

VI

Espíritu sin nombre, indefinible esencia,

yo vivo con la vida, sin formas de la idea.

Yo nado en el vacío,  del sol tiemblo en la hoguera

palpito entre las sombras  y floto con las nieblas.

Yo soy el fleco de oro, de la lejana estrella,

yo soy de la alta luna, la luz tibia y serena.

Yo soy la ardiente nube, que en el ocaso ondea;

yo soy del astro errante, la luminosa estela.

Yo soy nieve en las cumbre, soy fuego en las arenas,

azul onda en los mares y espuma en las riberas.

En el laúd soy nota, perfume en la violeta,

fugas llama en las tumbas y en las ruinas hiedra.

Yo atrueno en el torrente y silbo en la centella

y ciego en el relámpago y rujo en la tormenta.

Yo río en los alcores´susurro en la alta hierba,

suspiro en la onda pura y lloro en la hoja seca.[…]

Yo, en fin, soy el espíritu,

desconocida esencia,

perfume misterioso

de que es vaso el poeta.

………………………………..

Hay muchas más rimas preciosas sobre amores imposibles o pasajeros, poesías de amor, la conocida de las golondrinas… Podéis leerlas todas en: http://www.geocities.com/Paris/Metro/6244/becquer.html